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La
provincia de Esmeraldas, con una población mayoritariamente
negra, es el lugar de implementación del Proyecto
Telecentro Niños de la Calle.
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Los
niños, niñas y jóvenes de la población
marginada pobre de Esmeraldas se concentra en barrios
como éste, donde no hay acceso a los servicios
mínimos de agua potable y alcantarillado. En
un entorno así, las enfermedades infecto contagiosas
son endémicas.
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Esmeraldas
es una ciudad con una población en constante
crecimiento pero sin oportunidades para los niños
de la calle. Los más afortunados encuentran algún
tipo de actividad con que ayudarse para sobrevivir.
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EL LUGAR
La
provincia de Esmeraldas
Está
ubicada al norte de la costa ecuatoriana. Tiene una extensión
de 15.239 km², con un territorio en su mayoría plano. Los
sistemas hidrográficos más importantes son aquellos de los
ríos Esmeraldas y Santiago.
El clima varía de acuerdo con las persas zonas de la provincia:
tropical, subhúmedo, subtropical húmedo y subtropical muy
húmedo. La temperatura promedio es de 23°C.
La
provincia posee 7 cantones: Atacames, Esmeraldas, Eloy Alfaro,
Muisne, Quinindé, San Lorenzo y el recientemente creado Rioverde,
con un total de 56 parroquias rurales.
Información
económica
Esmeraldas posee una variada y muy rica
gama de recursos. Los principales cultivos permanentes, por
área sembrada, son palma africana, cacao, banano, café y plátano.
Los
principales recursos de la faja costera son la pesquería y
los manglares.
Esmeraldas tiene playas de gran atractivo turístico como Atacames,
Tonsupa, Súa, Muisne, Las Manchas, etc.; paisajes de interés
ecológico y científico como el Archipiélago de San Lorenzo.
La ganadería de carne y de doble propósito utiliza 272.500
hectáreas de pastos y registra 284.000 cabezas de ganado
vacuno.
Recursos
forestales en emergencia
La superficie forestal de Esmeraldas, que hasta los 60 cubría
más del 90% de la extensión total (15.239 km²) de la provincia,
debido al avance de la infraestructura vial, de los frentes
de colonización, y la transformación del bosque a otros usos,
ha ido diezmando su cobertura y su potencial forestal.
La rica biopersidad de flora y fauna existente, con un elevado
porcentaje de endemismo, se refleja en la presencia de alrededor
de 500 especies arbóreas según los inventarios realizados
en los años 60.
Especies muy cotizadas en el mercado maderero actualmente
se encuentran en peligro de extinción. Efectos muy directos
se producirán en el futuro inmediato sobre el recurso forestal
del norte de Esmeraldas, especialmente en la zona de influencia
de las carreteras Ibarra-San Lorenzo y Mataje-Maldonado-Borbón.
En general, la explotación maderera ha producido el agotamiento
progresivo de las existencias de maderas comerciales en todas
las zonas colonizadas, sigue destruyendo o desvalorando económicamente
y ecológicamente los bosques en explotación, situación que
también se ha hecho extensiva a los territorios ocupados por
comunidades negras y centros de indígenas chachis.
Población
en crecimiento pero sin oportunidades
Esmeraldas tiene casi medio millón de habitantes; la
mitad de los cuales reside en el área urbana y el resto en
el área rural. El período 1950-1990 la población de la provincia
se cuadruplicó; la población urbana se multiplicó por nueve
y la rural casi se triplicó; este comportamiento tiene como
factor principal los procesos migratorios.
La emigración se da hacia las ciudades de Guayaquil y Quito,
mientras que los inmigrantes provienen básicamente de la provincia
de Manabí. La fecundidad, a pesar de haber descendido, es
una de las más altas del país. La tasa global de fecundidad
en 1990 fue de 6.1 hijos por familia en el ámbito provincial,
4.8 en el área urbana y 7.6 hijos en el área rural.
La mortalidad infantil ha disminuido pero continúa por encima
del promedio nacional: en el área rural alcanzó 79 por mil,
lo que revela las deficiencias en la atención de salud materna
e infantil, y la insuficiencia en los servicios básicos de
agua potable y alcantarillado.
Economía
débil y de expansión limitada
Según el censo de 1990, la PEA (de 12 años y más) era de 89.442
personas, 39.767 en el área urbana y 49.675 en la rural; 70.409
hombres y 19.033 mujeres.
Según CEPAR, de la PEA masculina urbana de la provincia (27.000
personas) el 20% trabaja en la conducción de medios de transporte,
artes gráficas, son obreros en el tratamiento de la madera
y fabricación de alimentos, bebidas, tabaco, papel, caucho
cartón, etc. El 17% son comerciantes y vendedores; el 16%
son trabajadores agrícolas, forestales y pescadores, y el
10% son profesionales y técnicos (médicos, ingenieros, profesores
y trabajadores asimilados).
En el área rural, de los 43.000 hombres económicamente activos,
el 71% eran trabajadores agrícolas, forestales y pescadores;
el 8% trabajadores de algún tipo de manufactura y conductores
de medios de transporte.
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